Aprendices que soñaban con ser maestros de la pintura

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Uno de los dibujos hallados en San Ildefonso.

Ingenuos ejercicios de estilo y pruebas de color sacan a la luz una especie de primitivo «Photoshop» en los muros de una iglesia zamorana, con el que los aprendices ensayaban técnicas mientras asistían al maestro que realizaba las ilustraciones murales.

Mientras el maestro realizaba las pinturas más complejas y ponía su firma en las ilustraciones murales del templo, los aprendices no paraban de ensayar en partes no visibles de la iglesia. Tomaban las paredes ocultas como una especie de paleta de pintor donde mezclar los colores que más adelante usaría el responsable del taller o, simplemente, se ejercitaban cual alumnos en prácticas con el deseo de tomar el relevo del «jefe» algún día.

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Pruebas de color y dibujos ocultos bajo la cal en los muros más inaccesibles.

Esta es la conclusión que los expertos obtuvieron al tratar de identificar, reparar y consolidar las pinturas murales de la iglesia de San Ildefonso, antiguamente matriz de la diócesis de Zamora. Esa es, al menos, la explicación que obtuvieron al descubrir en lugares de no fácil acceso algunos bosquejos de pinturas sin valor artístico. Eran «ejercicios de estilo» y «pruebas de color», manifiestan los integrantes del antiguo equipo de Zamora Románica, que llevó a cabo diferentes restauraciones y estudios durante más de cinco años en casi todos los templos medievales de la ciudad.

Dichos trazos se hallaban ocultos bajo la cal, que impedía vislumbrar lo que finalmente salió a la luz. Mientras el maestro avanzaba el encargo de la diócesis, los legos hacían pruebas con figuras esquemáticas, cual si fueran una especie de artistas primitivos. A partir de ahí, como en una especie de «Photoshop» iban cogiendo práctica a la espera de su momento.

Sirva esta curiosidad para visitar un templo que, de por sí, merece un recorrido tanto por sus preciados bienes como por ser la iglesia que custodia los restos de san Ildefonso de Toledo junto a los de san Atilano, primer obispo de la diócesis zamorana. Sobran los argumentos… pero hoy hay uno más: aquellos jóvenes aprendices que soñaban con ser maestros dejaron sus ilusiones escritas en los muros de San Ildefonso.

Lee el reportaje completo.

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